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EL CENTRO COMERCIAL Y EL CENTRO TRADICIONAL

En fases previas estudiamos el universo de los Centros Comerciales, y en particular el caso de la ciudad de Alicante. Por tratarse de una de las provincias españolas con mayor número de m2 de SBA por habitante, y por encontrarse estos centros comerciales especialmente cerca del centro de la ciudad, nos encontrábamos con un problema no sólo de gran envergadura sino único en nuestro país. La creación masiva de este formato de forma descontrolada ha creado un colapso en el sistema comercial de la ciudad, no sólo afectando al comercio y la actividad del centro sino incluso provocando el cierre y declive de otros centros comerciales. Parte de culpa tiene también la situación económica que atravesamos, la cual no se preveía en el momento de construcción de estos formatos, y que aconteció una década después de su ejecución.

Boom de los centros comerciales: año 1989

ACTUALIDAD ECONÓMICA

El panorama actual no es nada alentador, las previsiones de empleo e inversión siguen siendo negativas en sintonía con el deterioro de expectativas y la caída de la confianza empresarial.

En 2012 el ICCM (Indicador de confianza del comercio minorista) retrocede, descendiendo hasta -27puntos en su segundo trimestre, el valor más bajo de la historia.

Dado que la debilidad de la demanda, causa principal de este declive comercial,  no es un problema local, sino a una cuestión de economía global, nos fijaremos en los factores que sí que tengan que ver con la ciudad, hechos  tangibles y potenciales de proyecto, que estén impidiendo el correcto desarrollo de la actividad comercial urbana.

Las dificultades de financiación o tesorería son mencionadas por un 30%, mientras que un 26% se refiere al aumento de la competencia. La falta de aparcamientos también dificulta la actividad comercial en opinión del 14% de los encuestados, mientras que otros factores como la falta de personal cualificado o la insuficiencia del local apenas son citados por los comerciantes.

ACTUALIDAD SOCIAL-CULTURAL

No hemos de olvidar que el perfil del comprador cambia con el tiempo y el comercio ha de saber adaptarse, lo más rápida y eficazmente posible a los cambios de demanda. Estos cambios en las tendencias de consumo tienen relación con cuatro campos, la persona, la tecnología, el producto y el tiempo:

EL CENTRO COMERCIAL VS EL COMERCIO URBANO

Entre los factores limitadores de la actividad comercial, se denota que las tres principales cortapisas para el comercio están bien estudiadas y resueltas en el caso de los centros comerciales. Es un formato que por su emplazamiento y forma de gestión funciona como sistema y cubre necesidades del usuario donde el centro tradicional ha quedado desfasado. Es un formato actualizado que sirve no solo al comprador funcional que “ha de hacer la compra” sino también al sensorial y lúdico que “va de compras” y además cubre su tiempo libre con la oferta de ocio del mismo.

EL CENTRO COMERCIAL ABIERTO

Si estudiamos en la infografía anterior las fortalezas y oportunidades del Centro Comercial y cómo aplicarlas al centro tradicional de Alicante, y hacemos una pequeña búsqueda de referencias, enseguida llegaremos a la conclusión de que ya existe un formato que pretende coger los factores de éxito del primero para ventaja del segundo. Este formato es el Centro Comercial Abierto, que viene siendo aplicado en muchas ciudades de España, y bajo otros nombres alrededor de todo el mundo.

El Centro Comercial Abierto se define como la agrupación de agentes sociales, económicos, políticos y culturales de un área urbana delimitadas, vinculados a través de una entidad con personalidad jurídica que, con una gestión externa y común y un criterio de unidad e imagen propia, persiguen la mejora de la situación socioeconómica de su entorno.

El territorio español cuenta con 200 iniciativas de este tipo cuyas características vienen resumidas en la siguiente infografía:

Por tanto, se propone, dada la efectividad y éxito de los casos ya llevados a cabo en casi la mitad de la totalidad de capitales de provincia de España, la conversión del centro de Alicante en un Centro Comercial Abierto, por sus múltiples beneficios económicos, sociales, culturales y medioambientales.

Estos beneficios se consiguen gracias a que el CCA funciona a 3 niveles con la misma dedicación, aprovechándose de su privilegiada ubicación en el centro de la ciudad, llevando a cabo un urbanismo comercial al mismo nivel que la gestión y el marketing. Esta es la parte que me interesa del CCA, que tiene una implicación en el estado de lo urbano. Es por esto que el centro comercial abierto que se plantea para Alicante pasará a llamarse Centro Comercial Urbano, o más concretamente Casco Comercial Urbano, evitando similitudes en su denominación.

PROPUESTA A NIVEL DE URBANISMO COMERCIAL

A nivel de urbanismo comercial para el caso de Alicante planteé una señalización común de la zona, una normalización de fachadas y bajos comerciales donde además se indicara su pertenencia al CCU, la existencia de aparcamientos gratuitos para los clientes, la realización de mejoras en la trama urbana y el diseño y conservación del mobiliario urbano. Aunque todos estos puntos se han trabajado a lo largo de las dos fases, en la siguiente desarrollo sobre todo el tema del mobiliario, como forma de arranque de la reactivación de la zona.

Al final, el propósito a nivel de urbanismo comercial de las referencias que han sido estudiadas era el siguiente:

LA NORMA DE LAS CUATRO “AES”

En general, el buen funcionamiento de todo CCU gira en torno a cuatro conceptos. Los indicadores de éxito son el entorno, la gestión y la oferta. Traducido al marco de las cuatro aes, el entorno se traduce en accesibilidad y amenidad, la gestión en acciones y la oferta en atracciones.

EL CASCO COMERCIAL URBANO DE ALICANTE

Las características fundamentales que habrían de darse en primer término para la consecución de un CCU, se podrían resumir en las siguientes:

–        Existencia de un acuerdo de cooperación público- privada o al menos una voluntad real para llegar a acuerdos entre los distintos agentes implicados. (3a)

–        Un espacio urbano delimitado donde exista una oferta comercial atractiva y diversa de comercios, servicios y de otras actividades complementarias. (3a)

–        Una gestión profesional que asegure la consolidación del proyecto. (3a)

–        La percepción por parte de los usuarios de que se trata de una zona con identidad propia. (3b)

–        La proyección de una imagen común del área comercial que refuerce la idea de destino. (3b)

–        Un entorno urbano atractivo, accesible y confortable. (3b)

DELIMITACIÓN

Para empezar se plantea la tarea de delimitar el espacio urbano para la aplicación del formato CCU. En principio se plantea como la zona con mayor densidad de comercio posible, el centro pero, ¿cuáles son los límites?

Esta delimitación se ha llevado a cabo y comprobado a través de 3 métodos y un cuarto que surgió durante el proceso de trabajo.

En primer lugar, leyendo sobre estudios realizados sobre el comercio en Alicante, nos encontramos con el proyecto “IN2O Commerce”, iniciativa europea que recoge en una guía de itinerarios todo el universo comercial del centro de Alicante.

La selección de esta zona como “centro” de la ciudad queda justificada por los siguientes datos:

– En esta zona se concentran el 40 % de las actividades comerciales minoristas y 37% de las actividades de restauración y hostelería de la ciudad.

– Es la zona donde se registra una mayor importancia de las organizaciones empresariales (52 % de las delegaciones, 50 % de las franquicias, etc).

– Es la zona donde se ubican el mayor número de actividades burocráticas del sector privado y público y la mayor cantidad de hitos urbanos.

En la zona considerada como “centro” se identifican 2338 comercios en el sentido más amplio de la palabra, de los cuales un 67’7 %  es comercial, 25’2%  de ocio y restauración y 7’1%  son servicios complementarios y culturales.

El proyecto selecciona de entre todo este universo los establecimientos que cumplen ciertos requisitos de calidad y pasado este filtro podemos observar un cambio pequeño pero significativo en estos porcentajes, lo cual nos indica el estado de cada uno de los sectores. Después de este filtro, la reducción del universo comercial, ahora de “calidad”, sí es significativa, sólo quedan 483 establecimientos.

Este estudio ya nos denota otro problema que en un principio no era planteado por los comerciantes, el estado físico y adecuación del establecimiento. Es por esto que la normalización de fachadas y bajos comerciales fuera una de las propuestas.

Eliminando de los recorridos las travesías meramente turísticas, nos damos cuenta de que la mayoría del comercio de calidad se encuentra donde, de forma intuitiva podríamos predecir que se concentra la principal actividad comercial del centro. Es a partir de este dibujo que se establece la delimitación de la zona que pasará a ser, en una primera fase, el CCU:

El perímetro superior parece evidente y claramente delimitante, tres grandes avenidas como son Oscar Esplá, Alfonso el Sabio y la Rambla Méndez Núñez.

Sin embargo para la delimitación de la zona sur, sobre todo del ensanche-diputación, se contrastó la densidad comercial a través de un estudio de la ocupación de los bajos comerciales desarrollado por varios compañeros de la escuela. Gracias a esta información se pudo determinar hasta qué altura podíamos considerar un alto nivel de actividad comercial. El resultado fue el siguiente:

Se observa un fuerte descenso de la densidad del comercio a partir de las manzanas adyacentes a la Plaza Séneca. Es por esto que el límite se establece en “Pintor Lorenzo Casanova” y no en la “calle Italia”.

ZONA DE GRAN AFLUENCIA TURÍSTICA

A medidados de enero, Rosa Mª de la Iglesia nos informaba por correo electrónico de la viabilidad del formato CCU gracias a la nueva cobertura de la Ley Valenciana 3/2011, además del acuerdo entre asociaciones para conseguir la calificación del centro como “zona de gran afluencia turística”.

Al día siguiente se publicaba en todos los periódicos la noticia sobre la Concejalía de Comercio presentando una Moción con el fin de solicitar a la Generalitat Valenciana la declaración del centro urbano de Alicante como zona de gran afluencia turística.

Esta denominación, aunque demandada por los grandes formatos, les fue negada al centro “Plazamar 2” y a “Gran Vía”.

El 26 de enero la Consellería de Economía aprobaba la petición del Ayuntamiento del Alicante. La fecha de aplicación de la libertad de horarios quedaba en manos de los comerciantes. A principios de febrero lo comercios que así lo consideraron oportuno, tuvieron la oportunidad de abrir por primera vez un domingo.

Esta “zona de gran afluencia turística” es la siguiente, quedando la ya establecida para el CCU contenida en la misma:

La puesta en marcha del CCU se plantea para la zona menor en una primera fase, pudiendo extenderse hacia toda la zona de gran afluencia turística en una segunda fase.

EJES DE CONEXIÓN CON LAS ZONAS TURÍSTICAS

Se propone la creación de unos ejes de conexión, preferentemente peatonales, con los principales puntos de interés turístico. Estas conexiones facilitarán la llegada del turismo al CCU, el cual significará la existencia de un nuevo lugar de interés en la ciudad de Alicante para el turismo y a la vez, quedará beneficiado por la afluencia de este tipo de comprador. Estos recorridos contarán con la señalización necesaria que guíe tanto desde el CCU hasta los puntos turísticos adyacentes como al contrario.

Estas conexiones han sido tomadas de referencias como Murcia, donde la implantación de estos ejes  supuso una mayor actividad en la zona, turística, comercial, de paso y en general, urbana.

PUESTA EN MARCHA DEL CCU- PRESUPUESTO

Para la puesta en marcha del CCU se previó la necesidad de unos 280000 euros anuales durante el primer año. Esta cantidad se verá reducida a la mitad en el segundo año y a un tercio a partir del tercero.

Se plantea en una primera instancia que sea aportada mitad por el Ayuntamiento y mitad por los comerciantes, como se suele venir haciendo en el resto de casos del país y como “anima” la Ley Valenciana de comercio de marzo de 2011.

Tras el estudio de los presupuestos municipales para 2013, se recogieron todos los subapartados que pudieran tener cierta relación con la actuación. Sólo con el uso del 2% de este total, el Ayuntamiento contaría con la cantidad de 140000 euros a aportar, única y exclusivamente para el primer año. En los consecutivos, el presupuesto correría a cabo únicamente de las cuotas de los comerciantes.

También se propuso que el Ayuntamiento cooperara facilitando plazas de parking gratuitas a los clientes del CCU, cediendo parte del dinero recogido por los cánones exigidos a las empresas por la explotación de los parking públicos.

Sin embargo, y ante la negativa por parte de la Concejalía de Comercio ante ambos supuestos, se optó por otras vías.

El presupuesto queda reducido a las cuotas de los comerciantes, subvenciones públicas y patrocinadores que el gestor se encargaría de tramitar y conseguir.

Las subvenciones hasta ahora disponibles por parte del Ayuntamiento de Alicante son las siguientes:

FASES DE IMPLANTACIÓN DEL CCU EN ALICANTE

AGENTES

ORGANIZACIÓN DE LOS AGENTES ACTIVOS

BENEFICIOS DE LA PROPUESTA

NOTA: todas las referencias teóricas y prácticas sobre el concepto de CCU quedan recogidas en el siguiente documento Issuu.

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