INTRODUCCIÓN.

Los ‘soundscape’ son espacios públicos de calidad, en los que se presta un cuidado especial en el diseño, en cuanto a las afecciones sonoras y medioambientales.

Estos paisajes sonoros han de ser un remanso de paz para los ciudadanos de Alicante y por otro lado debe acoger la actividad del botellón, cuyo conflicto principal (de los analizados en la fase anterior) es la generación de ruido. La dimensión acústica de cada zona está asociada a su FUNCIÓN. En nuestro caso la actividad principal es el botellón, por lo que se prestara un especial cuidado en la transformación de ruido del interior de estos espacios al exterior, donde se encontrarían las personas más afectadas, debido al horario de esta actividad y a las restricciones que impone la normativa para el mismo.

Por lo que, para conseguir el confort para ambos agentes se han de combinar dos tipos de actuaciones, reducir la contaminación y potenciar sonidos positivos. Para ello, trabajaremos con tres tipos de referencias: por un lado, la referencia de ‘islas sonoras’, cuyo proyecto gira entorno a ella, ya que, es la idea principal del mismo; por otro lado las referencias transformadoras del sonido, de las cuales se extrae el concepto acústico de las mismas.

Por último, otra de las formas de generar un ambiente más agradable, a tener en cuenta, es la introducción de elementos urbanos, como fuentes, arboles, etc., que colaboran en la reducción del ruido y en la integración de sonidos más agradables, como el agua al caer, o los pájaros que anidan en la vegetación.

REFERENCIAS

Proyecto QUADMAP

Las “Islas sonoras” es un proyecto que está llevando a cabo el ayuntamiento de Bilbao, junto con el grupo tecnológico ‘Tecnalia’. Esta iniciativa se encuentra enmarcada en el proyecto QUADMAP (Quiet Urban Areas Definitión and Management in Action Plans), su duración será de tres años y estará financiada por la unión europea. El objetivo del proyecto QUADMAP es desarrollar una metodología para la identificación, la evaluación y la gestión de las zonas urbanas tranquilas, con el fin de mejorar la situación actual. Para ello, las diferentes ciudades que forman parte de este proyecto, han de ajustar su propio plan de acción, haciendo frente no solo al cumplimiento de los límites de ruido, sino abordando las molestias producidas por los diferentes focos de ruido.

El plan de acción llevado a cabo por la ciudad de Bilbao se recoge en el documento: “Plan de ambiente sonoro de Bilbao 2009-2012”, el cuál recoge los pasos a seguir en el desarrollo de cualquier plan de acción.

IslaSonora

Elementos transformadores de Sonido.

El ‘Sonic Sofa’ consigue transformar los sonidos urbanos además ser un mobiliario urbano. Ha sido creado por René Rissland + Jürgen Lehmeier.

Está formado con tubos de PVC, afinados en diferentes longitudes, que consiguen transformar el ruido entrante en tonos armónicos. El ruido entrante se va combinando con las múltiples reflexiones y las resonancias dentro del interior del tubo, para ir modificándose. Pudiendo silenciar algunos ruidos y otros los cambia completamente.

Sonic_Sofa06

El órgano de Corti” sirve para filtrar el ruido de las ciudades y crear una nota. Esto se consigue mediante la teoría de los cristales fónicos y ajustando la escultura para hacer que sólo se escuche la frecuencia que nos interese.

Desafía las expectativas de lo que podría constituir una pieza de música; no hay adición de sonido al entorno existente, sino, más bien, ofrece nuevas formas de escuchar lo que ya está ahí. Se basa en los fenómenos acústicos de los cristales sónicos, que consisten en matrices cilíndricas de distinto tamaño y espaciadas de acuerdo a las bandas de frecuencia del sonido que pretende reciclar.

ORGANODEF

Esculturas sonoras

‘Singing Ringing Tree’, es una enorme escultura sonora diseñada por los arquitectos Mike Tonkin y Anna Liu. Se encuentra en el páramo Pennine, con vistas a Burnley, por encima de la ciudad de Crown Point.

Construido a partir de tubos de acero galvanizado apilados en capas, este panóptico toma la forma de un árbol doblado a los vientos y aprovecha la energía de los vientos del oeste para producir una canción baja y melódica. No todos los tubos generan un sonido – algunos están allí sólo para crear la forma dramática. Los tubos que “cantan” crean un sonido sobrenatural, coral, que sólo es audible a una distancia relativamente cerca en un día ventoso.

Singing_Ringing_Tree

¿QUÉ RECLAMA CADA AGENTE?

Administración pública

–       Adaptabilidad (al entorno) a las diferentes zonas mediante la modulación.

–       No deje huella, estas instalaciones serán fijas porque permanecerán en el lugar indefinidamente, por lo que se pretenden que sean unas estructuras auto portante, que no hagan necesaria una intervención en las zonas. Otra de las razones es la prevención de los cambios en los niveles acústicos, de cada zona lo que hará necesario un cambio en la configuración de estas estructuras, ya que, no actuarán de la misma manera ante los diferentes niveles de ruido.

Vecinos

–       Protección visual para evitar la imagen que ofrecen los usuarios durante la práctica del botellón.

–       Garantizar la recogida de residuos de los espacios públicos, mejorando la imagen de la zona y la insalubridad que esto generaba.

–       Protección del ruido debido al horario en el que se práctica, que impide que los vecinos puedan descansar.

Usuarios del botellón

–       Delimitar un espacio y que su disposición permita acoplarse a diferentes tamaños de grupos.

–       Confort para la práctica del botellón. Por un lado el confort de las instalaciones, es decir, de disponer de un sitio donde acomodarse, y que este no sea desagradable; y por otro, la protección de los usuarios ante las inclemencias meteorológicas.

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¿QUÉ ESPACIO OCUPAN LOS USUARIOS DEL BOTELLÓN?

Como deducimos en fases anteriores de análisis, los usuarios del botellón, generalmente, lo práctican en grupo. Se comprobó, también, que estos grupos han ido evolucionando a lo largo de toda la historia del botellón en Alicante, comenzando con grandes grupos, cuando se realizaban en los espacios de Benacantil y del Meliá; hasta la situación actual, donde estos grupos han pasado a ser pequeñas agrupaciones dispersas por toda la de entre cinco y diez personas.

Para distinguir las formas de ocupación de los usuarios he establecido un criterio, según sin las personas se encuentran de pie, sentadas en el suelo o sentadas en algún tipo de mobiliario urbano, estableciendo así una superficie aproximada de lo que se va a necesitar para cada tipo de grupo. Por otro lado, se ha tenido en cuenta, también, diferentes tipos de grupos, según el número de personas que participan en él, siendo el más importante el grupo de 20 personas, ya que es el grupo más conflictivo a la hora de ocupar un lugar por la necesidad del espacio que tienen, y la facilidad de ocupar este espacio por otros pequeños grupos.

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¿CÓMO CLASIFICAMOS LOS ESPACIOS?

Por otro lado hemos diferenciado los espacios según las necesidades que más favorecen a la hora de crear estos ‘soundscapes’. Para que estas intervenciones funcionen de manera correcta han de ser individualizadas, según el tipo de espacio en el que se van a instalar. Establecemos así dos tipos de criterio. Por un lado el nivel de ruido medio de cada zona, teniendo en cuenta que estos espacios han de funcionar en los dos espacios, protegiendo del exterior durante el día y del interior durante la noche; estos ‘soundscapes’ serán más eficaces cuanto menos ruido tengan, porque permitirá que los sonidos agradables se aprecien mejor. Por otro lado, el otro criterio que interviene es el tamaño de estos lugares, cuanto más grande sean, mejor será la percepción de estos espacios; las dos razones que fundamentan este criterio son: en primer lugar, que el aire también actúa como reductor de sonido, por ello, cuanto más alejado se encuentre de las zona a proteger será mejor; y en segundo lugar, la eficacia de la instalación propuesta que será más eficaz cuanto más alejado se encuentre de las zonas a proteger. Este último criterio, está relacionado con el comportamiento que tienen las ondas sonoras, ya que el problema que presentan es la propagación en todas las direcciones.

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IMAGEN DE CIUDAD

Material

Tras el análisis de las referencias, el material, finalmente, escogido ha sido tubos de PVC rígidos, el por qué es debido a que con ellos se puede conseguir, las dos ideas principales del proyecto, la transformación y la reducción del nivel acústico.

También hemos de destacar las propiedades que este posee. Por un lado, su elevada resistencia y rigidez; y por otro lado, su gran resistencia a la intemperie, que repercute directamente en la durabilidad de la pieza. Con el PVC, también, conseguimos el confort tanto para los usuarios del botellón, como para los vecinos, ya que, no transmite calor (hecho por el que se han descartado los materiales metálicos).

Por último, otra de las razones de haber escogido este material, es su precio razonablemente económico, que varía entre los 10 € y los 30 €, según su color, su longitud y su diámetro.

¿Cómo se componen?

Estas estructuras se componen únicamente de tubos de PVC, de diferentes diámetros y longitudes, ensamblados unos a otros mediante un adhesivo especial para unir piezas de PVC. La forma de unirlos es paralela al plano de apoyo, aunque su resistencia es menor a la perpendicular, esta decisión ha sido tomada por su comportamiento ante el ruido en esta dirección.

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Los módulos están formados por aproximadamente 100 tubos, y se componen principalmente por una base principal común en todos los módulos a partir del cual, pueden o no, salir tubos con una longitud mayor, para cumplir con las necesidades de los usuarios del botellón (protección ante inclemencias meteorológicas y el confort), a la vez que se esquivan los elementos existentes, como la vegetación y el mobiliario. Esto provoca que cada uno de los módulos sea diferente, ya que su configuración dependerá de la zona donde se vaya a instalar.

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Este sería el módulo base, al cual se le van desagregando elementos, para configurar el elemento final.

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¿Cómo se comporta el ruido?

Respecto al ruido, trabajando siempre con la situación del botellón al ser la más desfavorable, esta estructura presenta dos comportamientos: por un lado, la transformación de las ondas acústicas, en la dirección longitudinal; y por otro lado, la reducción acústica en todas las direcciones, ya que en este proceso interviene todo lo existente en la zona, aunque las mayores reducciones se encuentran en la dirección transversal a esta estructura.

La transformación acústica se produce cuando las ondas atraviesan esta estructura por su interior, ya que, estas se van modificando debido al continuo choque de la misma contra las paredes de los tubos. Para explicar la elección de los diferentes diámetros de tubos es necesario saber que la voz humana presenta un intervalo de frecuencias que va desde los 80 a los 1100 Herzios (la frecuencia es la cualidad física que mide el tono de la voz, graves y agudos), pero lo que realmente nos interesa a nosotros, en este estudio, es la longitud de onda de estos tonos, siendo mayor en los sonidos graves y menor en los sonidos agudos. Debido al principio de las redes de difracción, las diferentes longitudes de onda se transformaran en aquellos obstáculos que presenten una dimensión similar, por ello, hemos considerado tres tipos de tubos, correspondiéndose con las ondas más desfavorables y una intermedia.

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Por otro lado, la reducción acústica se consigue obstaculizando las mismas con elementos opacos y absorbentes. Sabemos que en la reducción del ruido, influyen todos los elementos que componen ese lugar, en mayor o menor medida; y que, incluso el aire también lo reduce de manera proporcional a la distancia.

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Imagen nueva de ciudad

Imagen diurna.

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Imagen nocturna.

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Referencias

– http://issuu.com/soko264/docs/referencia

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