INTRODUCCIÓN

La High Line de Nueva York es un proyecto que pretende recuperar para el uso público una infraestructura ferroviaria que discurre a lo largo de tres barrios de la zona suroeste de la isla de Manhattan en Nueva York (EEUU).

La High Line se construyó durante los años 1930 para dar servicio a las múltiples industrias florecientes en esta zona de Nueva York, pero que durante los años 1980 quedó obsoleta y abandonada, finalmente a principios de siglo XXI se consiguió su rehabilitación como parque y espacio público elevado.

001v

CONTEXTO

El Highline es una antigua vía de tren elevada construida en 1930 como resultado del plan de mejoras a la infraestructura industrial de Manhattan.

El fin de esta vía era eliminar la circulación de trenes industriales a nivel de calle con el propósito de evitar la gran cantidad de accidentes que esta circulación provocaba. Durante esa época, la Décima Avenida neoyorquina era conocida como “la avenida de la muerte” debido al alto índice de mortalidad que provocaban las colisiones entre trenes y carros y los atropellos a peatones.

High_line_9 v

Con el propósito de evitar que la nueva vía de tren discurriera por encima de la Décima Avenida y que tuviera una percepción negativa y que se degradara el entorno de esta avenida, se decidió construir esta nueva vía a través de los edificios, permitiendo que los trenes pasaran por dentro de los edificios industriales, conectando directamente con las fábricas y muelles de carga de las mismas que abundaban en esta zona. El sistema, además de permitir una mayor eficiencia en el transporte de mercancías, eliminó 105 cruces peligrosos al tiempo que permitió liberar el denso tráfico de la ciudad.

En 1950, con la expansión del sistema de carreteras y el desarrollo del transporte por camiones, el tráfico de trenes disminuyó notablemente en el Highiline, que para 1960 ya había perdido parte de su trazado original y ya en la década de 1980 fue clausurado definitivamente.

002 v

Hasta hace no mucho el Highline era una ruina industrial olvidada en el west side de Manhattan. Durante más de dos décadas estuvo en grave riesgo de ser demolida debido a presiones inmobiliarias y al régimen de propiedad de la ciudad de Nueva York, (la estructura y la plataforma tienen un solo propietario) pero los terrenos sobre los que se sitúa pertenecen a diferentes propietarios, por lo que en realidad la propiedad del Highline es sólo aire o “derecho de aire” un modelo de propiedad muy común en Nueva York.

En el 2002, un grupo de residentes del área formaron la asociación no lucrativa “Friends of the Highline” con el fin de salvar dicha estructura. De esta manera, en lugar de tan sólo oponerse a los planes de la ciudad, propusieron un uso alternativo para dicha estructura, y no nada más eso, fueron más allá y decidieron volverse el ente y motor ejecutor del proyecto que ahora transformará al Highline en espacio único para la ciudad de Nueva York.

LOCALIZACIÓN

Nueva York es la capital del estado homónimo en la costa este de los Estados Unidos. Tiene una población de 8 175 000 habitantes, pero cuenta con un área urbana que alcanza los 18 millones de habitantes.

SITUACIÓN Y ENTORNO

El Highline se encuentra dentro de la ciudad de Nueva York, en la isla de Manhattan. En la zona suroeste de la isla junto al rio Hudson, en la otra orilla se encuentra Nueva Jersey. Esta zona engloba tres barrios de la ciudad que son: Meathpacking District, Chelsea y Hell’s Kitchen.

Entre estos tres barrios suman una población aproximada de 300 000 personas.

FHL_MAP-1 v

Meathpacking District

Como su nombre indica se trataba de un barrio dedicado principalmente a la industria del envasado de carne, de carácter industrial que posteriormente sufrió una gran degradación social cuando fue desapareciendo esta industria.

El Meat Packing District donde antes sólo había bodegas, carnicerías y procesadoras de carne se ha convertido en uno de los lugares de moda de la ciudad, con exclusivos bares y restaurantes asi como boutiques de los diseñadores más exclusivos.

Hell’s Kitchen

También se trata de un barrio que presentó a finales del siglo XX grandes problemas sociales por estar controlado por bandas latinas y fue uno de los centros de la prostitución de la ciudad.

Chelsea

Es un barrio eminentemente residencial de clase media de la ciudad de Nueva York. De edificios de viviendas adosadas de varias plantas de altura.

En los últimos 15 años, Chelsea se ha convertido en uno de los centros internacionales del arte contemporáneo, con un gran número de galerías y museos que algún día estuvieron en Soho y que con la subida de los alquileres decidieron mudarse a esta antigua zona manufacturera.

POBLACIÓN

Según los datos de la ciudad de Nueva York el 45% de la población es de raza blanca. Le sigue la comunidad hispana con 27 %, posteriormente la población de raza negra con 25 % y el 13% restante son asiáticos.

La renta per cápita media de la ciudad de Nueva York es de 22 000$ anuales.

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

El Highline se extiende desde la calle Gansevoort hacia el norte hasta la calle 30 donde gira en dirección oeste hacia el río Hudson.

 Con 2.4 kilómetros de longitud, 12 metros de ancho en promedio y elevado 10 metros por encima del nivel de calle, el Highline atraviesa 22 manzanas, traspasa 2 edificios y pasa por encima de otros 13, ofrece una situación única, el paraje perfecto para un nuevo tipo de urbanismo y de espacio público.

planta high line v

CONTROVERSIAS EXISTENTES

Cuando en el año 2002 se propuso la rehabilitación de esta antigua infraestructura los barrios por los que esta atravesaba eran unos de los más degradados de la ciudad de Nueva York. Tanto Meatpacking como Hell’s Kitchen estaban considerados como dos de las zonas más conflictivas y con unos índices más altos de delincuencia de la ciudad. Chelsea (el otro barrio por el que discurre el HighLine) a pesar de ser un barrio residencial de clase media alta de la ciudad de Nueva York tiene dos zonas bien diferenciadas y la zona por la que discurre el HighLine se encontraba ocupada por industrias abandonadas.

Estos barrios durante la década de 1980 se convirtieron en refugio de inmigrantes, principalmente Puerto Riqueños, y de bandas que sometieron bajo su control esta zona.

Así proliferaron clubs de alterne principalmente en Meatpacking District, que se convirtió en una zona de prostitución, que contaba con los índices más altos de infección por habitante de VIH de la ciudad de Nueva York.

AGENTES

Los principales agentes que intervienen en el desarrollo de este proyecto son dos principalmente. Por un lado la Asociación de amigos del HighLine y por otro lado el Ayuntamiento y la administración de la ciudad y el Estado de Nueva York.

La organización sin ánimo de lucro llamada “Friends of the High Line” fue fundada en el año 1999 por dos entusiastas que pretendías salvaguardar del derribo la HighLine como un símbolo de la historia de la ciudad de Nueva York, de su época industrial, que merecía ser preservado para las generaciones futuras y fueron capaces de ver un potencial en esta infraestructura como elemento identificativo de la ciudad.

A partir de ese momento implicaron a las asociaciones vecinales y pero sobre todo a agrupaciones de artistas y gente del mundo de la cultura para que desde su posición de privilegio social y cultural hiciera un llamamiento para la preservación de esta infraestructura.

De modo que en el año 2002 convocaron un concurso de ideas abierto con propuestas para el HighLine que posteriormente presentaron al ayuntamiento y al consejo de la ciudad.

Intereses

El interés principal de la asociación de amigos del High Line era el que se recuperara esta infraestructura para los ciudadanos y además convertirla en un espacio público ajardinado para que los habitantes de la ciudad pudieran disfrutar de un parque, de una zona libre de coches, tan escasa en esta zona de la ciudad y poder pasear sin la preocupación de ser atropellado, y que se convirtiera en un espacio de reunión y de encuentro social.

Por otro lado los intereses de las administraciones, pero principalmente del ayuntamiento de Nueva York parecen mucho más diversos.

Sociales: el beneficio social que el ayuntamiento conseguí con este proyecto era la de conseguir una imagen de preocupación (seguramente fundada) por la necesidad de sus ciudadanos de disfrutar de espacios verdes y zonas ajardinadas en zonas que carecían.

Culturales: la recuperación y puesta en valor de parte de la historia de la ciudad como es el HighLine.

Medioambientales: porque se ganaba una superficie para la plantación de arbolado que mejora la percepción y sobretodo el sentimiento de vegetación dentro de una ciudad tan masificada como Nueva York.

Pero los principales beneficios para el ayuntamiento eran económicos, porque a pesar del desembolso que supuso el proyecto de rehabilitación. Este proyecto permitió al ayuntamiento gracias a las leyes urbanísticas de la ciudad recaudar una gran cantidad de dinero  en forma de licencias urbanísticas por la puesta en servicio de nuevo suelo y edificios en torno al HighLine.

Además el HighLine se ha convertido en un nuevo atractivo turístico de la ciudad, con esa imagen de poder pasear tranquilamente entre vegetación a través de los rascacielos de Nueva York, ya que actualmente el HighLine recibe más de cuatro millones de visitas al año.

ESTRATEGIAS_DESCRIPCIÓN CRONOLÓGICA

En el año 2002 la asociación “Friends of the Highline” decidió como estrategia ponerse del lado del sistema en lugar de enfrentarse a él, primero fueron a la corte y pararon los planes de demolición del alcade Rudolf Guliani, después, tras correr un análisis financiero y comprobar que el trasformar el Highline en espacio público beneficiaría a la ciudad al incrementar su densidad verde y aumentar el valor inmobiliario de la zona (y por ende la recaudación fiscal), consiguieron el apoyo de congresistas claves como Hillary Clinton o Charles Schumer, de senadores estatales, de oficiales electos de la ciudad, y así continuaron hasta que lograron convencer al actual alcalde Michael Bloomerg, quien decidió que aportaría un cuarto del coste aproximado del proyecto (quince de los sesenta millones necesarios), si el grupo se comprometía a conseguir el resto. El proyecto con sus tres fases tiene un coste total estimado de 90 millones de dólares.
De esta manera, comenzó una inteligente estrategia para dar a conocer el Highline y sus atributos. Como primer movimiento organizaron un concurso de ideas.

Todas estas propuestas se pudieron apreciar en una exposición diseñada por LOT/EK en el vestíbulo de la histórica estación central. Los proyectos cautivaron a los habitantes de la ciudad que a su vez pudieron familiarizarse con el lugar y con la idea de rescate que “Friends of the Highline” proponía. Tras el éxito de este primer movimiento y con el reto de juntar los 45 millones restantes para llevar el rescate a una realidad, “Friends of the Highline” emprendió una campaña de recolecta de medios, que incluyeron fiestas de gala, negociaciones políticas, donaciones privadas, entre otras.
Tras recolectar fondos y haber puesto al Highline en el centro del debate, esta organización no lucrativa convocó a personalidades del mundo arquitectónico-urbanístico a concurso (en esta ocasión realista y ejecutable), para transformar el Highline en espacio público. Tras una primera selección de entre 56 equipos de todo el mundo, cuatro oficinas fueron seleccionadas.

Finalmente los ganadores del proyecto fue el grupo formado por: James Corner Field Operations, Diller Scofidio + Renfro

El propósito del concurso fue algo más que acumular grandes nombres, por lo que como parte de los requisitos de éste, los equipos debían incluir a expertos urbanistas, arquitectos, ingenieros, paisajistas, biólogos, así como artistas y analistas financieros, con el propósito de que cada propuesta estuviese sustentada integralmente en todos los aspectos que involucran al proyecto y que fuese totalmente ejecutable, viable y posible.

1ª y 2ª fase

El ayuntamiento comenzó las obras de las primeras dos secciones del parque público del High Line en abril de 2006.  La primera sección, entre las calles Gansevoort y West 20th, fue inaugurada en junio de 2009, y la segunda sección del High Line, entre las calles West 20th y West 30th, se abrió a los visitantes en junio de 2011.  En julio de 2012, la Ciudad de Nueva York adquirió el título de propiedad del High Line en los depósitos de trenes (Rail Yards, en inglés) de CSX Transportation, Inc., que donó la estructura ferroviaria elevada

3ª Fase

El High Line at the Rail Yards extenderá al celebrado parque del High Line y añadirá nuevas características de diseño que responden al contexto único creado por el futuro vecindario de Hudson Yards.  En respuesta a las opiniones del púbico recabadas durante tres encuentros comunitarios organizados por Friends of the High Line, el diseño incluirá elementos familiares como los emblemáticos bancos “cáscara”, lugares íntimos para la contemplación y caminos sinuosos.

El HighLine es a día de hoy un parque público municipal mantenido y operado con fondos provenientes de fuentes filantrópicas.  Cuando la primera sección del High Line abrió sus puertas a los visitantes en 2009, fue el primer parque público de la Ciudad de Nueva York conservado, operado y financiado por un grupo de conservación que originalmente había abogado por la creación del parque.  Bajo un acuerdo de licencia concertado con la Ciudad de Nueva York, Friends of the High Line recauda fondos de fuentes privadas para apoyar más del 90 por ciento del presupuesto anual para personal, servicios de custodia, trabajo de manutención diaria, horticultura, programación pública, iniciativas de educación, arte público y alcance y participación comunitaria del parque público, así como la Campaña para el High Line, una gestión de recaudación que apoya la finalización del edificio de la sede del High Line y un fondo para manutención y operaciones futuras del parque.  Cuando High Line at the Rail Yards abra sus puertas al público, se espera que Friends of the High Line mantenga y opere el parque público bajo un acuerdo de licencia similar con la Ciudad de Nueva York, y que las operaciones del parque sean apoyadas por fondos recaudados por fuentes filantrópicas y privadas.

0062 v

MATERIALES

De todas las propuestas, la ganadora, de Field Operations con la Colaboración de Diller & Scofidio proponía quizá la estrategia más inteligente: un sistema flexible de bandas prefabricadas de concreto que podrían ensamblarse con diferentes configuraciones y en distintas etapas. Las bandas crearían una nueva plataforma que generaba un gradiente con transiciones sutiles entre la superficie dura y el material vegetal. Con este sistema el recorrido de 2.4 kilómetros contaría con diferentes relaciones y porcentajes entre las superficie pavimentada y las áreas verdes: 20% duro y 80% verde, 30% y 70%, 50 %y 50%, 0% 100% y un sinnúmero de configuraciones que permitían y generarían nuevas actividades.
El sistema de placas prefabricadas permite también la construcción del proyecto en etapas no lineales, comenzando por los extremos hasta juntarse, desde el centro hasta expandirse o desde diversos puntos hasta conectarse.

En el proyecto, el material vegetal, es un material activo que permite la recuperación del “ecosistema Highline”, albergando nuevas especies, conservando el hábitat de las que actualmente habitan el lugar y generando una mayor biodiversidad.

Finalmente, es importante decir que es a partir de la recuperación de este ecosistema y de la relación de los usos públicos, cómo se genera una extensa lista de programas y nuevas actividades en la ya de por sí extensa paleta de actividades de la ciudad de Nueva York.

Exitos y fracasos: origen y deriva

El proceso para recuperar el Highline y convertirlo en espacio público dista de ser un proceso sencillo; no será una jornada corta ni simple, e incluirá una serie de complejos procesos y negociaciones en los ámbitos político, legal y financiero. La cantidad total para cubrir el costo del proyecto aún no está totalmente disponible y conseguida. Por tanto falta mucho para convencer a todos los interesados que se sienten afectados por el proyecto. Sin embargo, lo importante es que ya se dieron los primeros pasos y que éstos han sido tan importantes y estratégicos que no permitirán que los siguientes sean en la dirección contraria.
Uno de los aspectos más importantes por destacar es que la transformación del Highline no ha quedado únicamente en manos de las autoridades gubernamentales, sino en una alianza estratégica entre una organización no lucrativa y la oficina de planeación urbana de la ciudad de Nueva York. Esta fórmula permite obtener el balance deseado entre los intereses políticos y los sociales; entre lo público y lo privado.

0049 v

¿POR QUÉ ES UN CASO EJEMPLAR?

CONCLUSIONES

A pesar de que la ciudad de Nueva York tenga más de 8 millones de habitantes el radio de influencia del HighLine se limita a unas 300 000 personas, valor comparable a la población de Alicante.

Destacar como en este caso ha sido una asociación la que ha movido el interés de las administraciones para producir una sinergia que finalmente ha beneficiado a todos. Y aunque no se trata de un proyecto autofinanciable, más bien de coste elevado. Los beneficios económicos y de imagen que reporta a la ciudad son grandes.

Otro aspecto comparable y reseñable es la recuperación de un elemento cultural de la imagen de la ciudad y de su historia, que manteniéndose une a varias generaciones de ciudadanos, creando una sensación de identidad y de arraigo al lugar.

Kobra v

BENEFICIOS ECONÓMICOS

Como principal aspecto económico destacar el hecho de que la actuación del HighLine ha potenciado en gran medida el desarrollo urbanístico en la zona, ya que actualmente se están ejecutando 30 nuevos proyectos de edificios en su entorno.

También ha proliferado un gran número de establecimientos tanto restaurantes, como tiendas y boutiques que además de la aportación económica generan más sensación de ciudad y una vida social más atractiva para la zona.

Destacar que a pesar de que el proyecto no sea autofinanciable, si que repercute en gran medida en la imagen de la ciudad y en sus finanzas sobre todo por la recaudación urbanística.

high_line_frontage v

El High Line ha transformado una reliquia del pasado industrial de la ciudad en un reluciente ejemplo del futuro sostenible y habitable de Nueva York, atrayendo a más de cuatro millones de visitantes cada año.

BENEFICIOS MEDIO AMBIENTALES

Además del principal aspecto ambiental que se percibe directamente como es la inclusión de vegetación dentro de una de las zonas más consolidadas de la ciudad de Nueva York, otro aspecto a reseñar es la concienciación ambiental que se realiza y que tiene esta infraestructura en los ciudadanos tratada desde dos aspectos. Por un lado los cursos de jardinería que los propios voluntarios y el personal del parque imparten, así como que el parque del HighLine es un pequeño jardín botánico que muestra la vegetación autóctona de la región de Nueva York, haciendo evidente además la riqueza y biodiversidad de esta flora pues cuenta con vegetación que florece en distintas épocas del año.

BENEFICIOS SOCIALES

El HighLine ha conseguido revitalizar una de las zonas más degradadas de la ciudad de Nueva York, convirtiéndose en un lugar de encuentro para los ciudadanos.

Con la gran variedad de actividades culturales, como cursos ha permitido el florecimiento de una vida social muy rica.

Otro de los aspectos positivos del HighLine es que ha permitido la reducción de la delincuencia en la zona ya que al tratarse de una zona que se encuentra frecuentemente transitada por personas induce a que se produzcan sobretodo menos robos y situaciones violentas o acoso.

Lo que repercute en la percepción de los residentes que consideran a día de hoy esta zona como una de las mejores para vivir en la ciudad.

Actividades que se realizan como cursos de jardinería, reuniones gastronómicas y la calidad de vida en el barrio que ha mejorado.

Ha disminuido el crimen en la zona, al aumentar el número de residentes.

“El High Line ha tenido un impacto profundo en la forma en que vemos al espacio público.  Desde que fue abierta la primera sección, el parque ha llegado a significar muchas cosas para mucha gente: un sitio para que los residentes locales pasen tiempo al aire libre; un lugar para que compañeros de trabajo pasen tiempo juntos en un receso de almuerzo; un espacio de reunión para familias, un recurso educativo para escuelas, un sitio para ver la ciudad en una forma nueva; y un importante generador de actividad económica para la ciudad entera

Me alegra mucho la continuación de la colaboración entre los sectores público cuando estamos procediendo con la apertura de la sección final del High Line.”

Kristen Gillibrand, senadora Federal.

BENEFICIOS CULTURALES

Lo principal es la recuperación por parte del barrio de una de sus señas de identidad, un elemento elevado que siempre ha estado ahí y que poca gente lo había visto usarse y era más bien una molestia, pero ahora es el elemento icónico del barrio.

Se ha convertido en una galería de arte al aire libre y pública.

CONTROVERSIAS

El principal problema con el que se enfrenta actualmente el HighLine es que ha pasado de ser un catalizador de vida social a un instrumento de hacer dinero, con lo que posiblemente  pierda ese carácter de servicio a la comunidad.

Por un lado porque la zona se ha convertido en una de las que más atractivo presenta para los nuevos residentes de la ciudad de Nueva York lo que está llevando a un desarrollo urbanístico muy grande y a un aumento de la población elevado. Pero por otra, el hecho de que los propios mecenas de la obra puedan disponer de zonas del HighLine para su uso exclusivo cerrándolas al resto del público, hace que el espacio pierda parte de su potencial como atractor social y cultural.

FUENTES DOCUMENTALES

–    http://www.treehugger.com/sustainable-product-design

–    http://www.thehighline.org

–    Es.wikipedia.org

–    En.wikipedia.org

–    http://http://www.nyc.gov

–    http://elviajero.elpais.com

Anuncios