Rivas es una ciudad de la periferia de Madrid que tiene en marcha el plan Rivas emisiones cero desde el año 2002. Su objetivo es alcanzar en 2030 emisiones de gases de efecto invernadero 0. Dentro de este plan se acometen muchos aspectos, dentro de los cuales encontramos el de la gestión de los residuos urbanos. El plan de residuos se centra en dos grandes apartados, el de separar los residuos convenientemente para su reciclaje; y también el de compostar todos los residuos orgánicos generados en el hogar tanto de manera doméstica como colectiva. Este programa pretende no sólo una reducción de la cantidad de residuos que acaban en el vertedero, sino que principalmente su función es la de concienciar a la ciudadanía e introducir el problema de la eliminación de los residuos en una actividad cotidiana que puede ser compartida con la comunidad.

Compost listo para usar.

Compost listo para usar.

Contexto:

La ciudad de Rivas se encuentra en la provincia de Madrid, a escasos kilómetros de ésta, cuenta con 74.000 habitantes. Se trata de principalmente de una ciudad satélite de la capital; a lo que ha debido su gran expansión, multiplicando por más de cien su población en los últimos 30 años. Principalmente se trata de una ciudad residencial, de nueva planta, y en la que destaca el crecimiento extensivo en forma de barrios de vivienda unifamiliar de baja densidad. La edad media de población es de menos de 30 años, por lo que se trata de una ciudad joven. Uno de los factores principales que llevan a la puesta en marcha de este plan es el anterior vertedero de Rivas. Considerado como el mayor vertedero incontrolado de España, desde 1967 a 1978 se produjo el vertido incontrolado de más de 5 millones de metros cúbicos de desechos provenientes de la capital. Estos vertidos, que cesaron cuando no había más espacio que colmatar, quedaron prácticamente en el centro de Rivas a medida que esta fue creciendo de manera exponencial en las últimas décadas. Es por esto que se decide poner descontaminar la zona, lo que llevó más de 5 años y 50 millones de euros transformar el antiguo vertedero en un parque de 38 hectáreas.  En agosto de 2009 se puso fin al calvario por el que estuvieron pasando sus vecinos durante media década debido a los malos olores y riesgos de infección por el estado de la zona. Así mismo, todo este proceso siembra la semilla en la ciudad para empezar a tratar los residuos de manera diferente, la ciudad tenía que poner fin a la generación incontrolada de residuos si no querían volver a enfrentarse al mismo problema en pocos años.

Estrategias llevadas a cabo:

En 2002 se comienza el proyecto de compostaje doméstico. Los objetivos son:

– Reducir y reutilizar en origen los restos orgánicos generados en los domicilios.

– Reducir los costes de transporte y de gestión de los residuos municipales.

– Obtener un compost de calidad y aprovecharlo para consumo propio frente a otros fertilizantes químicos.

-Concienciar y hacer partícipes a la población de los problemas ambientales de los residuos.

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Portada de la guía de compostaje.

Ya en el año 2000 se realizaron los primeros talleres en los centros educativos, pero no es hasta el año 2002 cuando empieza la experiencia piloto, con 100 compostadores y 13 vermicompostadores. Se comienza con la difusión del programa. Para ello se utilizan trípticos que se reparten a la población, así como la publicación en la revista municipal. También se  crean actividades en el Centro de Recursos Ambientales de la ciudad, que a partir de ese momento se encargará de la entrega de los compostadores, así como del seguimiento y la ayuda a todos los interesados. Cuando la gente empieza a interesarse por el programa se realiza una charla formativa. Esta charla se repetirá cada vez que acceda más gente al programa. En ella explica cómo usar el compostador y se entregan tanto el mismo como un manual para su uso. Un año después ya se ha triplicado el número de usuarios del programa.

Distribución de la materia orgánica dentro de la compostadora.

Distribución de la materia orgánica dentro de la compostadora.

A los dos años se evalúa los resultados. El programa está siendo un éxito y se prevé ampliarlo creando una zona de compostaje colectivo. Para que cualquiera que no tenga espacio en casa pueda seguir el programa si lo desea. Además en la web municipal ya se puede seguir el programa,se comienza con listas de correo electrónico para poner el contacto los participantes.

En 2006 se realizan las primeras jornadas de compostaje doméstico y se realizan investigaciones sobre las densidades de compost para averiguar el impacto en la cantidad de residuos que no se han generado gracias al programa.  Para 2008 se siguen haciendo talleres sobre distintas técnicas de compostaje, ya no sólo de los restos del hogar, sino también de los restos del jardín. Así como técnicas para acelerar el proceso. También se crea en Rivas la Red de Municipios por el Compostaje Doméstico, que engloba a entidades locales y sociales así como empresas del sector interesadas en impulsar este tipo de iniciativas.

En 2011 se comienza a introducir las trituradoras en el proyecto, y se crea un servicio por el que se presta el material necesario a los usuarios para mantener sus composteras.

La eficacia del proyecto se pone de manifiesto con los datos a lo largo del periodo de funcionamiento, en 10 años se ha conseguido repartir más de 1000 compostadores de los cuales la mayoría son de uso doméstico pero cabe destacar, 5 en comunidades de vecinos, 3 en la zona común de compostaje y 2 para proyectos agrícolas. Ademas de 9 centros de compostaje en centros educativos y escuelas infantiles. Esto quiere decir que una de cada 20 familias de Rivas está adherida al plan.

Es evidente como la repercusión que un plan así tiene sobre la sociedad de Rivas. Por un lado, la gente tiene cada vez más presente que sus residuos no desaparecen. Hay que hacer algo con ellos. Los ciudadanos forman parte del sistema, ellos se encargan de un parte importante de sus propios residuos, y los convierten en materia que sirve para sus propios huertos o macetas. También está el asunto de las charlas y talleres que se desempeñan en la ciudad, aparte de aumentar el conocimiento sirven para compartir experiencias con los vecinos, de modo que el propio hecho de compostar no se quede como algo anecdótico que ocurre en casa, no es un elemento aislado. Es indudable el efecto que se produce sobre el medio ambiente. Se reduce la cantidad de residuos que acaban finalmente en el vertedero y se le da un nuevo uso a toda la materia orgánica. Desde el punto de vista económico, se reduce los servicios de recogida, de manera que el contenedor de resto ya no se llena tan asiduamente, eso repercute en la gestión municipal del tratamiento de residuos.

Compostadoras en centro educativo.

Compostadoras en centro educativo.

Como resumen podemos destacar varios puntos importantes sobre el programa de compostaje de la ciudad de Rivas. Se trata de un programa con una gran acogida entre los ciudadanos, que está creciendo todos los años y cada vez llega a más hogares. Consigue concienciar a la ciudadanía mediante las charlas y talleres, de manera que interactúen los vecinos entre ellos, pero también poniendo en contacto a expertos, y a asociaciones de otros municipios españoles. Además sensibiliza a las personas sobre la importancia del cuidado de la naturaleza y del mantenimiento de los ecosistemas. Se echa en falta intervenciones más comunitarias y menos individuales. Aunque se cuenta con composteras en centros educativos y en comunidades de vecinos, un paso adelante sería la aparición de composteras colectivas en espacios públicos, de manera que repercutiera más el programa sobre la imagen urbana de la ciudad teniendo un impacto cultural mayor.

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